
Atlas ya no podía dar un paso más.
Con un peso cercano a los 59 kilos, quedó demasiado agotado para terminar una caminata difícil en Nuevo México. Su dueño llamó a los agentes de Open Space de la Oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo, que acudieron a rescatarlo. Los agentes describieron a Atlas como el “perrito más bueno” que habían rescatado.


Aunque la rápida reacción de su dueño permitió el rescate de Atlas, la imagen de un perro tan agotado produce frustración. Es difícil saber si falló la planificación o si no se detectaron los primeros signos de cansancio; aun así, el caso reabre el debate sobre la importancia de conocer los límites físicos de los animales antes de adentrarse en terrenos exigentes.
