La atleta transgenero AB Hernández volvió a subirse al podio de manera increíble. Y volvió a encender la misma pelea de siempre.

En California, se impuso en salto triple, salto de longitud y salto de altura. Las críticas no tardaron: para varios, una atleta trans no debería competir en categoría femenina contra mujeres biológicas.

La CIF respondió con una jugada poco común. Cada atleta cisgénero que perdió medalla o clasificación por culpa de Hernández recibió igual el reconocimiento: misma medalla, mismo cupo a la siguiente fase.
Compartieron podio, compartieron lugar. ¿Una solución salomónica o un parche que no resuelve nada? La discusión sigue más viva que nunca.
