Mark Davidson Jacildo nació en Filipinas con macrodactilia, una condición que hizo crecer y deformó sus manos, y que puede dificultar algunas tareas cotidianas.

Miden más de diez veces el tamaño habitual: la izquierda pesa 7 kilos y la derecha, 2. Llevarlas consigo supone un reto físico, pero no es toda la historia.

Cuando su hija, Katherine Ray, duerme la siesta, Jacildo usa sus manos como almohada; y, cuando salen juntos, a veces las convierte en paraguas para ella. Las mismas manos que forman parte de sus desafíos diarios también encuentran un lugar en sus cuidados de padre: sostienen la siesta de su hija y la acompañan cuando salen.

