Don Román Carrasco Delgado tiene 84 años, vive en Humacao, Puerto Rico, y no sabe leer ni escribir. En noviembre de 2024, unos desconocidos llegaron a su puerta: querían filmar su casita rosada para un video. Él dijo que sí. Le dieron una pantalla en blanco de celular para que firmara. 💀


Esa casita se volvió el corazón visual del álbum DTMF de Bad Bunny 🐰, protagonizó el Super Bowl, recorrió estadios de todo el mundo y LeBron James, Penélope Cruz y Residente subieron a su porche —una réplica exacta— frente a miles de personas. Don Román recibió 5,200 dólares en total. Mientras tanto, la imagen de su propiedad aparece en merch, en redes y en conciertos en Madrid, sin que él vea un peso más. 😤


Hoy, su abogado presentó una demanda por hasta 6 millones de dólares contra Bad Bunny y sus productoras por enriquecimiento injusto.
El detalle que lo cambia todo: la demanda alega que le hicieron firmar una pantalla en blanco y transfirieron su firma a dos contratos distintos que nunca le leyeron. Bad Bunny y su equipo no se han pronunciado. 👀
