Bárbara Ábalos tenía 35 años, era diseñadora gráfica y esperaba mellizas de alto riesgo. El 4 de julio de 2020 ingresó a la Clínica Alemana en Santiago con preeclampsia y fue sometida a una cesárea de urgencia.

Nueve días después, el cuadro dio un giro que nadie esperaba: convulsiones y una hemorragia cerebral masiva la dejaron en estado de mínima conciencia, sin poder hablar ni moverse por sí misma. Desde 2021 vive en un centro de rehabilitación en Houston, dependiente de terceros para todo.

Hoy tiene 41 años y es madre de cuatro hijas que crecen sabiendo de ella solo por fotos y relatos. El 31 de julio de 2026, seis años después, la Fiscalía Metropolitana Oriente formalizó al ginecólogo que la atendió por cuasidelito de lesiones graves, acusado de no tratar a tiempo la preeclampsia que le cambió la vida en cuestión de días.

