Todo pasó en segundos. 😓

Mientras su madre, Katie Robinson, preparaba un pastel de cumpleaños, el pequeño Dusty, de apenas 14 meses, tomó un frasco de polvo dorado decorativo y lo abrió con los dientes, inhalando parte del contenido.

Parecía inofensivo, pero el polvo se transformó en una pasta espesa dentro de sus pulmones, bloqueando sus vías respiratorias y dejándolo inconsciente. El niño tuvo que ser operado de urgencia para salvarle la vida y quedó en coma por 7 días.

Aunque Dusty sobrevivió, su recuperación será larga. El pequeño sigue usando una sonda de alimentación, comenzó tratamiento para el asma, necesitará fisioterapia y los médicos creen que el accidente podría dejarle daños pulmonares permanentes. 💔

Aun así, su madre asegura que es un verdadero “luchador” y mantiene la esperanza de que logrará recuperarse por completo, demostrando que los médicos estaban “equivocados” con su diagnóstico.
