Alderico pesó 6,5 kilos y midió 55 centímetros al nacer.

Su madre, Ariane Borges, lo trajo al mundo por parto natural en el Hospital de Maternidad São José, en Colatina, al noroeste del estado de Espírito Santo, en Brasil. Para atender un nacimiento de ese tamaño hizo falta un equipo de 10 profesionales.

Las complicaciones llegaron una tras otra. Ariane sufrió una hemorragia grave y necesitó 55 puntos de sutura por las laceraciones que dejó el tamaño del bebé. Durante el procedimiento, el cordón umbilical de Alderico se rompió y el recién nacido dejó de respirar durante unos cinco minutos.
Pasó 10 días internado en la UCI neonatal. Además, sufrió una lesión del plexo braquial que le paralizó un brazo. El caso motivó una auditoría del Departamento de Salud de Espírito Santo para revisar cómo actuó el hospital.
