El precio de la ignorancia: bebés están muriendo porque sus padres rechazan una inyección básica que evita hemorragias fatales

Por Valeria Urra
12 May, 2026

El número de bebés que mueren desangrados ha crecido alarmantemente debido a que muchos padres, influenciados por el escepticismo hacia la medicina, rechazan la inyección de vitamina K al nacer.

A pesar de que en realidad no es una vacuna, la desconfianza generalizada hacia estas preparaciones provocó que las tasas de rechazo aumentaran un 77 % en los últimos años.

Esta decisión resulta crítica, pues los pequeños carecen de esta vitamina para coagular al nacer, elevando 81 veces el riesgo de hemorragias cerebrales fatales.

De esta forma, lo que antes era una enfermedad casi erradicada, ahora cobra la vida de 1 de cada 5 bebés afectados por la falta de esta dosis básica. 😣

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