Folarin Balogun vio la roja directa el 1 de julio de 2026 por una pisada al defensor bosnio Tarik Muharemovic. Debía cumplir un partido de sanción.
Pero el 5 de julio la FIFA la dejó en suspenso con un extraño “período de prueba”, y Balogun quedó libre para jugar los octavos ante Bélgica en Seattle.

La Real Federación Belga no se quedó callada. Citó los artículos 66.4 y 10.5 del reglamento del Mundial: “No estamos defendiendo a la selección nacional, estamos defendiendo al fútbol y la integridad”.
Apelaron. La FIFA rechazó el recurso el mismo lunes del partido, argumentando que Bélgica “no está legitimada”.
La UEFA dijo que la FIFA “cruzó una línea roja”. Y para completar el escándalo, se supo que Donald Trump llamó a Gianni Infantino antes de que todo se revirtiera, y luego calificó la jugada de “brillante”.
