Bernard Boursicot tenía apenas 20 años cuando llegó a Pekín como diplomático francés. Ahí conoció a Shi Pei Pu, un cantante de ópera que le confesó un secreto: en realidad era mujer, obligada por su familia a vivir como hombre. Bernard, joven y sin experiencia, le creyó cada palabra.

Durante casi dos décadas construyeron una vida en la sombra. Shi hasta le presentó un niño y le aseguró que era su hijo. Bernard lo crió con ternura, sin saber que el pequeño había sido adoptado solo para sostener la farsa. Mientras tanto, entregaba documentos diplomáticos franceses sin sospechar que su amor era en realidad una operación de espionaje.


Todo se derrumbó en los años 80, cuando la justicia francesa destapó la filtración de secretos de Estado. En ese juicio, Bernard entendió que la persona a la que había amado en silencio durante 20 años nunca existió como él la conocía. Su historia inspiró la obra M. Butterfly y hoy sigue siendo uno de los engaños amorosos más desgarradores del siglo XX. 🎭
