

Bernardino tiene el pelaje más suave de Chile y una historia que merecía un final como este.
Antes estaba abandonado. Hoy es el favorito de la casa. Su ternura hizo el resto: bastó una foto, cuando tenía solo 14 días de vida, para que las redes sociales se rindieran ante él. Desde entonces es el regalón de la familia, y lo trata como a un niño más.
Vive feliz entre mamaderas de leche y manzanitas. Usa chalecos, gorritos y pañuelos tejidos a mano, como el azul que le hizo una seguidora, y tiene una obsesión muy suya: quedarse pegado a la estufa a leña. A veces sale a compartir con otros corderos, aunque él no es como ellos. Cuando cae la noche, se acomoda en la cama junto a su hermano humano.
Su familia asegura que es el bebé más lindo del mundo. Y por los más de 10.000 corazones que acumula una sola de sus fotos, mucha gente parece estar de acuerdo.
