Scot Byrd estaba en la iglesia cuando su casa en Bon Secour, Alabama, empezó a arder.
Cuando volvió, ya no quedaba nada. El incendio devoró la vivienda por completo y se llevó también a uno de sus gatos. Los bomberos entraron a buscar al bulldog de la familia entre los restos calcinados. Lo que encontraron después hizo que uno de ellos saliera llorando: la Biblia del abuelo de Scot, con una cruz y el versículo Juan 3:16 grabados en la portada, estaba intacta. Ni una marca de humo, ni una esquina quemada.
Para Scot no fue casualidad. Su hija Shelby, de 7 años, había vencido una leucemia diagnosticada cuando apenas tenía 2 — la familia ya la llama su “bebé milagro”. Ahora, entre las cenizas de todo lo que tenían, encontraron una razón más para creer que alguien cuidaba de ellos. 🙏
