Biscuit sobrevivió a una enfermedad hepática grave y a un hongo que le desfiguró la nariz — hoy sigue jugando como si nada

Por Javiera Müller
22 September, 2026

Biscuit llegó sola a una puerta en San Diego cuando era apenas una cría.

Un hombre la recogió sin saber que años después su vida daría un giro inesperado. Con el tiempo le diagnosticaron cryptococcosis, una infección por hongos que le fue deformando la nariz hasta dejarla irreconocible. Los tratamientos controlaron la enfermedad, pero la nariz de Biscuit ya no volvió a ser la misma.

En junio de 2025 la situación se complicó: desarrolló una enfermedad hepática grave, dejó de comer y perdió mucho peso. Sus dueños pensaron que la perderían. Un equipo veterinario le colocó una sonda de alimentación permanente y, poco a poco, mes a mes, Biscuit volvió a recuperar fuerzas. Hoy, con 7 años y una nariz que no pasa desapercibida, sigue comiendo, jugando y corriendo como cualquier gato feliz.

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