Gaynor Hopkins tenía 17 años cuando su tía la anotó en un concurso de talentos en Skewen, Gales, en abril de 1969. Cantó una canción de Mary Hopkin, dio todo lo que tenía… y perdió. El primer lugar se lo llevó un acordeonista. A casa se fue con una sola libra esterlina en el bolsillo.
Nadie hubiera apostado por ella. Era hija de un minero de carbón y de una madre que amaba la ópera y cantaba en el coro de la iglesia. Dejó la escuela sin un solo título, trabajó en un almacén de comestibles y después como cajera de supermercado. Pero esa noche de derrota le dejó algo que ningún premio compra: la certeza de que cantar era lo suyo.
Años más tarde cambió su nombre, superó una operación en las cuerdas vocales que le regaló esa voz rasposa e inconfundible, y se convirtió en Bonnie Tyler 🎤 La misma que hizo historia como la primera y única artista galesa en llegar al número uno del Billboard en Estados Unidos. La chica que perdió contra un acordeonista terminó conquistando al mundo entero. 💫
