Bonnie Tyler lo tenía todo. Fama mundial, discos de platino, un amor de cincuenta años.
Le faltó una sola cosa. Y no fue por falta de deseo: fue por falta de tiempo.
“Siempre con mi marido decíamos ‘el año que viene tendremos un hijo, el año que viene’. Y ‘el año que viene’ no llegó hasta que cumplí 39.”
Se quedó embarazada casi de inmediato. Y perdió al bebé. Lo llamó “una experiencia horrible”. Lo intentó dos años más. Nunca volvió a suceder.
Ella misma reconoció que su único arrepentimiento en la vida fue no haberlo intentado antes.
Acá está la pregunta que su historia le deja al mundo: ¿existe realmente un “momento perfecto”? ¿O la vida se nos va esperándolo?
Bonnie encontró su paz. Decía que no le faltó amor de los pequeños: tenía 16 sobrinos, 12 sobrinos nietos y 5 ahijados. Su casa siempre estuvo llena.
Descansa, Bonnie. 💔
