Zahara Jolie-Pitt, de 21 años, y su hermano Maddox, de 24, presentaron en un tribunal de California la petición para borrar el apellido Pitt de sus nombres. Lo hicieron por escrito, en avisos públicos que se repitieron cuatro veces en un periódico de Los Ángeles, entre junio y julio.
Según fuentes cercanas citadas por el Daily Mail, Brad Pitt, de 62 años, decidió no oponerse. Sabe que hacerlo solo empeoraría las cosas. “Siempre respetará las decisiones de sus hijos”, aseguró una fuente, aunque reconoce que a cualquier padre le dolería sentirse apartado así.
Detrás del trámite legal hay una década de heridas: el divorcio de Angelina Jolie, las batallas por la bodega Miraval, y un resentimiento que sus hijos —también Pax, Shiloh, Knox y Vivienne— aún no logran sanar. Pero incluso en medio de todo eso, Pitt mantiene una puerta abierta: “Si sus hijos deciden alguna vez que quieren que vuelva a formar parte de sus vidas, él los recibiría sin dudarlo” 🤍
