Brandon Swanson llamó a sus padres luego de chocar y lo último que escucharon en el teléfono fue “oh, mierda” y nunca más apareció

Por Rodrigo Martínez
19 August, 2026

Brandon tenía 19 años y creía saber exactamente dónde estaba parado.

Esa madrugada de mayo de 2008, en Minnesota, chocó su auto contra una zanja después de una fiesta de fin de semestre. Salió caminando, ileso, y llamó a sus padres para que lo orientaran hasta casa. Les dijo que estaba cerca de Lynd. En realidad estaba a 40 kilómetros de ahí, en un pueblo llamado Porter, caminando en la dirección equivocada sin saberlo.

Sus padres se quedaron en la línea con él durante 47 minutos, escuchando sus pasos, tratando de reconocer algo en lo que él describía. Hasta que Brandon dijo “oh, mierda” y la llamada se cortó. Nunca volvió a sonar el teléfono. Su auto apareció después con las puertas abiertas y las llaves perdidas. De Brandon, hasta hoy, no hay rastro.

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