Dejarlo en la ruta ya no será gratis.

En Brasil, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles un proyecto que castiga a quien abandone a su perro o gato mientras usa el auto: 18 meses sin licencia de conducir. Para otros animales, la suspensión baja a 12 meses. Y si el abandono termina en atropello, lesiones o muerte del animal, la multa —ya de por sí diez veces superior a una infracción grave— se duplica.

La norma no borra la licencia de un plumazo: distingue entre suspensión temporal y revocación, que solo llega si el conductor repite la infracción antes de 24 meses. Se aplica también a quienes abandonan animales desde embarcaciones. Todavía debe pasar por el Senado y llegar a manos del Presidente antes de convertirse en ley definitiva, pero ya marca un antes y un después para quienes ven a su mascota como un estorbo en el camino.
