“Brasil puede ser campeón del mundo. El problema es que ya ni siquiera tenemos un ídolo”, dijo Lula, el presidente de Brasil sobre sus aspiraciones en la Copa del Mundo.

“Estos niños están jugando en nombre de un país que tiene 215 millones de habitantes. Siempre tienen que recordar lo que eran antes de hacerse famoso”.
Para muchos el ídolo actual de Brasil es Neymar, pero es posible que el presidente no lo considere como tal, luego de que apoyara a su adversario en las últimas campañas electorales, Jair Bolsonaro.

Incluso, Neymar y Lula tuvieron cierta pelea, luego de que Lula acusó al futbolista de recibir favores por parte de Bolsonaro, justo en un periodo que era investigado por evasión fiscal.
