Dejó de tomar pedidos para sacar adelante un encargo de 18 pizzas y descubrió que había sido una broma cuando estaba todo listo. En lugar de enojarse decidió que esa comida “alegrara la noche” del personal de una urgencia

Por Valeria Urra
9 October, 2026

Dave Agovic tenía la cocina desbordada. En L’Osteria Mondello, su pizzería de Cheyenne, en Wyoming, había más de 40 pizzas en marcha al mismo tiempo, tanto que el local dejó de tomar pedidos y avisó de esperas de hasta dos horas.

En medio de ese caos entró una llamada: 18 pizzas, unos 300 dólares, para un club infantil de lucha libre que las quería rápido. El equipo las tuvo listas en unos 40 minutos, aquel viernes 14 de agosto. Pero nadie fue a buscarlas.

Agovic llamó entonces al número con el que se hizo el pedido. Quien contestó no sabía de qué le hablaba. Había sido una broma, y 18 pizzas recién horneadas se enfriaban sobre el mostrador. Fue ahí cuando alguien del equipo lanzó la pregunta: “¿Por qué no las llevamos al hospital?”.

Ryan Lemley, un exempleado que trabajó más de dos años en el local, pasó por casualidad y se ofreció a ayudar. Entre los dos las entregaron en la sala de urgencias del Cheyenne Regional Medical Center. En Facebook, el restaurante lo resumió así: “Una situación un poco frustrante se convirtió en una buena acción, y ojalá las pizzas hayan ayudado a que la noche de alguien sea un poco mejor”.

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