Brooke Shields volvió a llamar la atención de sus seguidores, pero esta vez no fue por una película ni por una alfombra roja. La actriz de La laguna azul sorprendió al aparecer en traje de baño durante sus vacaciones en Croacia, mostrando su figura a los 61 años.

Shields compartió fotografías de su viaje en las que aparece con un traje de baño negro junto a una cascada del Parque Nacional de Krka, además de imágenes disfrutando del mar y saltando desde una embarcación.

La publicación rápidamente generó comentarios sobre su apariencia y su estado físico. Sin embargo, hubo un detalle que hizo que las imágenes llamaran todavía más la atención: poco después de publicarlas, Brooke eliminó el carrusel de Instagram sin explicar públicamente el motivo.
La actriz, que cumplió 61 años el pasado 31 de mayo, lleva tiempo hablando de su relación con el envejecimiento y de las presiones que existen sobre las mujeres para mantenerse jóvenes.

En una entrevista publicada por People en mayo de este año, reconoció que la cirugía estética le resulta tentadora, aunque aseguró que hasta ahora no se ha sometido al bisturí.
“Trabajo, me hago peelings faciales, no me he pasado por el bisturí. Parece tentador, pero le tengo demasiado miedo”, explicó.

También ha contado que en el pasado probó bótox, pero que el resultado no la convenció porque llegó a sentir que su rostro ya no se parecía a ella misma.
Ahora, sin embargo, las imágenes que alcanzaron a circular volvieron a poner el foco sobre una actriz que lleva más de cuatro décadas bajo la mirada pública.

Y aunque Brooke decidió retirar las fotografías, sus seguidores ya habían alcanzado a ver el resultado de sus vacaciones: una mujer de 61 años disfrutando del verano, en traje de baño y sin esconderse frente a la cámara.
