

Todo empezó con unas manchitas blancas alrededor de los ojos y el mentón.
Buster tenía apenas 2 años cuando su dueño, Matt Smith, notó ese detalle en su pelaje negro. En solo 9 meses, la cara del perro ya era casi completamente blanca. Los veterinarios le diagnosticaron vitíligo, una condición autoinmune que hace que las células responsables del pigmento dejen de funcionar y el color desaparezca poco a poco de la piel y el pelo.

Matt documentó cada etapa del cambio y lo compartió en Reddit: “hubo un momento en que se le caía el pelo en algunas zonas hasta que le crecía el pelaje blanco nuevo”, contó. Tras 2 años y medio, el labrador que una vez fue completamente negro hoy es blanco de la cabeza a la cola. Los médicos fueron claros: el vitíligo no le duele ni afecta su salud, es puramente estético. Los usuarios en línea no tardaron en compararlo con Michael Jackson, quien vivió la misma condición.




