El monasterio franciscano de Cochabamba, en Bolivia, decidió abrirle las puertas a un integrante muy especial: un cachorro rescatado que hoy es conocido como Fray Bigotón. El perrito incluso recibió su propio hábito franciscano hecho a medida y rápidamente conquistó a toda la comunidad. 🥹

Desde entonces, su vida cambió por completo. Pasó de sobrevivir en las calles a correr libremente por el monasterio, jugar con los hermanos y recibir cariño todos los días.

Los frailes lo consideran parte de la familia, y hasta se han viralizado imágenes donde aparece “predicando” frente a los peces del estanque. 😅

Detrás de la tierna historia también hay un poderoso mensaje impulsado junto al grupo Proyecto Narices Frías: inspirar a más personas e iglesias a darles una oportunidad a animales abandonados y cambiarles la vida con amor. ❤️
