“Cada vez que piso la cancha, juego por ese niño que vio a su mamá mezclar agua con leche”: la confesión de Romelu Lukaku

Por Alexander López
7 July, 2026

Amberes, Bélgica, finales de los 90. Romelu Lukaku tiene apenas 6 años cuando entra a la cocina de su casa y ve algo que jamás olvidaría: su madre mezclando leche con agua para que rindiera toda la semana.

No teníamos suficiente dinero para hacerla durar. Estábamos en la ruina. No solo pobres, sino quebrados”, confesaría años después. Esa noche, sin decir una palabra, se hizo una promesa.

En su casa se fue primero la televisión por cable, después la electricidad, después el agua caliente. Su madre calentaba agua en una tetera para que pudieran bañarse, y a veces tenía que pedir pan fiado en la panadería del barrio.

Le preguntó a su padre a qué edad podía empezar a ganar dinero. “Desde los 16”, le respondió. Ese mismo día decidió que sería el mejor jugador de la historia de Bélgica.

A los 16 debutó en el Anderlecht. Después vinieron Chelsea, Everton, Manchester United, Inter de Milán y Napoli.

Hoy es el máximo goleador histórico de su selección, con más de 70 goles, y cada uno de ellos carga con esa promesa de niño.

Puede interesarte