Un secador de pelo, un encendedor o cualquier fuente de calor pudo ser la herramienta utilizada para manipular los sensores del aeropuerto Charles de Gaulle en Francia y alterar los registros de temperatura, permitiendo que algunos inversores se llevaran miles de dólares en apuestas meteorológicas en la plataforma Polymarket.

Un caso insólito que ahora investiga la policía francesa después de que el servicio meteorológico presentara una denuncia formal por “manipulación del funcionamiento de un sistema automatizado de procesamiento de datos”.

Las irregularidades se detectaron cuando los termómetros del aeropuerto marcaron subidas de temperatura completamente anormales que no correspondían con las condiciones climáticas reales, y en paralelo se registraron movimientos de inversores en Polymarket que resultaron altamente rentables, con ganancias de 14.000 y 21.000 dólares respectivamente, unas operaciones que llamaron la atención porque acertaron umbrales de temperatura que solo se alcanzaron gracias a la manipulación.

La asociación Infoclimat, que fue la primera en alertar sobre la posible manipulación, explicó que los sensores meteorológicos de esta zona son de fácil acceso, ubicados junto a la carretera, y que las imágenes que circulan en redes sociales, aunque no verificadas, muestran a un individuo aplicando un secador de pelo sobre una estación meteorológica.
