El 21 de abril de 2026, en Bolton, Inglaterra, un hombre de unos 50 años protagonizó un ataque tan repentino como extraño dentro de un café.

Según cámaras de seguridad, entró al local en Tonge Moor Road y apuñaló sin previo aviso a un cliente que estaba desayunando tranquilo. La víctima reaccionó rápido y logró reducirlo a golpes antes de que siguiera atacando, mientras empleados gritaban en shock.

Lo más insólito vino después: el agresor simplemente se sentó en una mesa como si nada hubiera pasado.

La policía llegó minutos después, atendió a dos heridos y detuvo al sospechoso, que quedó bajo investigación.
