Didier Deschamps lo cortó de los 26 convocados de Francia para el Mundial 2026 alegando “una temporada difícil con lesiones y pocas apariciones”. Cualquier otro futbolista se habría quedado en casa rumiando la frustración.
Eduardo Camavinga, 23 años y mediocampista del Real Madrid, hizo algo completamente distinto: agarró las maletas y se fue a Boston. Su destino fue la Harvard Business School, donde se inscribió en el programa BEMS (The Business of Entertainment, Media, and Sports).

Subió las fotos a su Instagram —donde lo siguen más de 15 millones de personas— con un mensaje que dice todo: “Unos días aprendiendo, escuchando y creciendo. Agradecido por la experiencia”.

Mientras sus compañeros calientan para el debut del 16 de junio ante Senegal en el MetLife Stadium, Camavinga está en un aula de la universidad más famosa del mundo aprendiendo a construir su futuro. Dentro y fuera de la cancha. 🔥
