
Un hombre en Guatemala decidió que la mejor forma de evadir a las autoridades migratorias era convertirse en otra persona. Literalmente.
Se tiñó el cabello de rubio platinado, se hizo tratamientos faciales y hasta cambió el color de sus ojos de marrón a azul. El plan: pasar por estadounidense y “desaparecer” en Estados Unidos sin levantar sospechas. El problema es que nadie le avisó que el disfraz solo le cambió el pelo, no la cara.
Las fotos se volvieron virales y el veredicto del público fue unánime: parecía más un capo esperando su turno para el noticiero que un turista cualquiera. “¿Estadounidense en qué sentido?”, preguntó un usuario, resumiendo lo que pensaban miles. No logró confundir a nadie, pero sí se ganó un lugar en el internet como el fugitivo con el disfraz más querido del año 🕵️♂️💛
