Cameron Díaz tenía apenas 21 años cuando pisó la alfombra del Festival de Cannes en 1994.


Faltaban meses para que el mundo la conociera como Tina Carlyle en “The Mask”, esa piel luminosa y esa sonrisa que la convertirían en una de las caras más fotografiadas de los noventa.


Ahora, 32 años después, mientras cumple 54, TMZ desempolvó esa foto y la puso al lado de una imagen reciente de la actriz en otra alfombra roja.


La pregunta que acompaña la comparación es la misma que se repite cada vez que una celebridad envejece frente a las cámaras: ¿buenos genes o buenos doctores? Aunque Cameron no ha confirmado ninguna intervención quirúrgica…


Basta ver las dos fotos, una junto a la otra, separadas por tres décadas, para que cualquiera se quede mirando de más, buscando qué cambió y qué no.
