Caminaba por la calle cuando escuchó un quejido que venía de un canasto de basura: dentro de una bolsa plástica atada había un perro vivo, deshidratado y a punto de morir, pero los vecinos se movilizaron para intentar salvarlo

Por Rodrigo Martínez
21 October, 2026

Una vecina caminaba por una calle de Santiago del Estero cuando algo la hizo detenerse.

Era un movimiento extraño y unos gemidos muy leves que salían de un canasto de basura. Dentro, en una bolsa plástica bien atada, había un perro con vida. Estaba debilitado, asustado y con signos severos de deshidratación, acurrucado en el fondo.

Ella no lo pensó: rompió la bolsa para que pudiera volver a respirar y avisó enseguida a proteccionistas de animales y a vecinos de la zona. En cuestión de minutos se armó una cadena de ayuda para darle contención y trasladarlo.

Diario Uno cuenta que el caso generó indignación, pero también una red solidaria. Tú, ¿habrías oído ese gemido?

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