Cristian Díaz murió de cuatro disparos en la puerta de su edificio en Villa Lugano en julio de 2018.
Ocho años después, el hombre acusado de matarlo llegó a su juicio con sombrero negro, lentes de sol y una remera que decía “Si esperas vas a entender”.

Se llama Cristian Álvarez, todos lo conocen como Pity, y fue líder de bandas como Viejas Locas e Intoxicados.

Apenas se sentó, apoyó la cabeza en la pared y cerró los ojos. Cuando el juez le preguntó su número de documento, no lo recordó. Cuando le preguntaron si consumía drogas, dijo que dejó la pasta base en 1992.

Y cuando llegó el momento de escuchar los cargos en su contra, se quedó dormido, otra vez y sí, hasta se le escuchó roncar.
Su defensor pidió suspender el juicio alegando que no está en condiciones mentales de afrontarlo.

El fiscal respondió que el acusado “elige claramente cuándo estar lúcido y cuándo dormirse”.

El Tribunal rechazó la suspensión y el juicio sigue esta semana, con 70 testigos por declarar.
Pity, mientras tanto, dijo que hablará “más adelante”. 😴⚖️ ¿Es una estrategia o realmente el acusado no está en condiciones de afrontar el proceso?
