Kenya Glasgow tenía 31 años y caminaba hacia la puerta de una casa en Margate, Florida, junto a su hija de 2 años.

Era domingo, casi las 2:30 de la tarde, y la familia llegaba para cenar en medio de una tormenta. Un rayo cayó justo sobre ellas. A pocos metros estaban Kameron Glasgow, su esposo, y la hermana gemela de la niña, Kensli, que permanecía dentro del auto. Ninguno de los dos sufrió heridas. Kenya y su hija Kennedi Rose fueron trasladadas a hospitales distintos, donde murieron poco después pese a los intentos de reanimación.

Un vecino que presenció la escena solo recuerda un destello de luz y después los dos cuerpos en la acera. Kameron habló entre lágrimas frente a las cámaras: en noviembre iban a cumplir cuatro años de casados. Según el CDC, la probabilidad de morir por un rayo en un año es inferior a 1 en un millón. A esta familia le tocó ese número.

