Un hombre en la CDMX llevó el concepto de “rogar” a un nivel extremo al arrastrarse sobre la tierra de un parque público para suplicar una segunda oportunidad. El video, muestra al joven tirado boca abajo, avanzando entre el polvo ante la mirada atónita de los transeúntes.


Mientras él se humillaba en el suelo, su novia lo observaba desde la distancia, refugiada tras un árbol. El dramático método funcionó. Tras unos minutos de tensión, la mujer se acercó, lo consoló y decidió darle una segunda oportunidad frente a todos.


Aunque la escena terminó en “reconciliación”, el debate en redes no paró. ¿Es amor o pura desesperación? Al final, el que no arriesga (o no se arrastra), no gana. 🤡🚶♂️
