El chef del restaurante China Queen de Luisiana, fue atrapado con las manos en la masa, tras viralizarse una foto suya con las manos llenas de sangre en un callejón.

La policía registró el lugar y encontró un ciervo muerto en el congelador, junto a la comida de los clientes. El chef admitió que recogió al animal atropellado en la carretera a las 10:00 a.m. para hacerse una sopa. Aunque el restaurante juró que era para consumo personal, la ley prohíbe guardar animales atropellados por el riesgo de las bacterias. La realidad es que esto representa un peligro sanitario total.

Junto con esto se descubrió que el local ya tenía historial con inspectores de salud.

