Cara Delevingne, 33 años, acaba de revelar en el podcast de Louis Theroux que casi murió de una sobredosis mientras intentaba desintoxicarse sola: consumió lo que creyó era cocaína adulterada con opiáceos, fue reanimada con naloxona en un hospital y despertó sin entender qué estaba pasando, sostenida por hombres mientras su novia Minke esperaba afuera tras haber llamado a la ambulancia.


Para muchos, lo que hizo Cara —contar todo con nombre y apellido, sin eufemismos— es exactamente lo que una figura pública debería hacer.
“Si esto le salva la vida a una sola persona, ya valió”, dicen.


Otros no son tan indulgentes: recuerdan que perdió contratos de moda, que empezó a consumir a los 14 años y que las fotos del aeropuerto de Van Nuys en 2022 —tomadas justo después de una convulsión en Burning Man— dieron la vuelta al mundo sin que nadie en su entorno pudiera detenerla antes.
