Carmen Sorolla, a quien todos llaman ‘Patu’, nació en Mequinenza en 1918 y hoy, a sus 108 años, sigue pintándose los labios cada mañana como si tuviera una cita importante. 🌸

Enviudó siendo joven, cuando la muerte repentina de su marido le cambió la vida de un día para otro. Pudo quedarse en el dolor, pero eligió convertirse en el pilar de toda su familia. Hoy hijos, nietos y bisnietos giran alrededor de ella, y asegura que su mayor felicidad es ver la casa llena otra vez.

No oye bien desde hace años, pero eso no le quita ni el humor ni la opinión sobre el Barça, aunque confiesa que desde que se fue Messi ya no disfruta igual. Sigue presumida, sigue firme, y sigue demostrando que 108 años también pueden ser sinónimo de vida. 💛

