Una caja azul de Tiffany suele prometer un anillo o un collar. Esta contenía una lengua de vaca cruda. Según Heather Ross, guionista y amiga cercana de Carrie Fisher, un productor ganador del Óscar la agredió. Cuando Fisher se enteró, no escribió ninguna carta ni esperó a que otros actuaran. Decidió enviarle un mensaje que no pudiera olvidar: la caja, con la lengua adentro, llegó a manos del productor acompañada de una advertencia.

Según el relato de Ross, el aviso no dejaba lugar a interpretaciones: si volvía a hacerle daño a Heather o a cualquier otra mujer, el siguiente paquete sería mucho más personal.

El episodio retrata el humor oscuro y filoso de la actriz que interpretó a la princesa Leia, capaz de convertir una caja de lujo en una amenaza. La versión de los hechos proviene del testimonio de Ross: el nombre del productor no aparece en el texto.

