“Cada vez que jugábamos, no hablaba mucho, no lo empujaba porque no quería hacerlo enojar”, confesó el mediocampista brasileño Casemiro cuando enfrentaba a Lionel Messi.

“Le hacía una falta y le pedía perdón siempre. No puedes frenarlo, es imposible. El Barcelona podría estar jugando mal, y de repente gol de Messi, tres puntos”.
Una de los futbolistas más duros que ha visto el fútbol, reconocido por su rudeza en la marca, confesó no querer tocar a Messi para no hacerlo enojar, el argentino era temido por todos, grandes y pequeños.
