Cecile Eledge tenía 59 años cuando se lo ofreció a su hijo Matthew y a su marido, Elliot Dougherty: ella llevaría en su vientre al bebé que la pareja no podía tener. Al principio lo tomaron como una broma.

Cecile ya había pasado la menopausia. Aun así, los análisis de sangre, colesterol, estrés, la mamografía y la ecografía salieron favorables. Los médicos le advirtieron de riesgos para su salud, pero ella nunca dudó: no veía ninguna razón para pensar que no pudiera tener al bebé.


El óvulo lo donó la hermana de Elliot, y el esperma fue de Matthew. Cecile quedó embarazada en el primer intento de fecundación in vitro y el embarazo transcurrió sin problemas.


El 25 de marzo de 2019, en el Nebraska Medical Center de Omaha, nació Uma Louise: cinco libras y 13 onzas, sana.


Cecile, de 61 años, la había gestado siendo al mismo tiempo su abuela, la madre de su padre biológico y la suegra de la donante de su óvulo.


