Margarita Rosa de Francisco había dicho en 2023 que quería experimentar el “espectáculo de su propio envejecimiento” y que no volvería a ponerse bótox ni rellenos. Dos años después, a los 61 años, sorprendió al revelar que se sometió a una cirugía de rejuvenecimiento facial y de cuello.

El resultado volvió a poner su rostro en el centro de la conversación. El procedimiento buscó rejuvenecer y armonizar sus facciones manteniendo un aspecto natural, según explicó el equipo médico.
Las imágenes del antes y después rápidamente generaron reacciones entre sus seguidores, especialmente por el contraste con las declaraciones que había hecho años atrás.


Más que una postura contra la cirugía estética, su decisión anterior era una elección personal sobre cómo quería vivir su envejecimiento. Ahora, decidió cambiar de opinión y hacerlo de otra manera.
