Estaba celebrando. Su equipo, los Knicks, acababa de ganar y ella festejaba en su propio apartamento en Los Ángeles. Un vecino llamó a la policía por el ruido. Lo que pasó después es difícil de creer.
Veintiún policías se presentaron en su puerta. Cuando la mujer abrió, los agentes dispararon contra su Golden Doodle — una de las razas más amables y familiares que existen — y lo mataron en el pasillo frente a sus ojos. Ella cayó al suelo a abrazar el cuerpo de su perro mientras los uniformados la rodeaban sin moverse. No había cometido ningún delito. No había amenazado a nadie. Solo festejaba. 🐶💔

Las imágenes del momento se viralizaron al instante y la indignación fue inmediata: ¿para qué se necesitan 20 agentes en una queja por ruido? ¿Y cómo un Golden Doodle representa una amenaza que justifica abrirle fuego? La mujer perdió a su compañero de vida esa noche, y la única razón fue celebrar demasiado alto.
Mira el desgarrador video:
