Charlene Thompson tiene 61 años y vive en Mount Airy, un barrio tranquilo de Cincinnati, Ohio.

El domingo 2 de diciembre de 2018, discutía con otra mujer dentro de una vivienda en Hawaiian Terrace. En algún punto de esa pelea, tomó grasa caliente de la cocina y se la arrojó encima. El líquido hirviendo le quemó la espalda y los brazos a la víctima, dejando lesiones lo suficientemente graves como para que la policía la acusara de agresión agravada.

Lo que las autoridades encontraron después fue igual de inquietante: Thompson ya arrastraba dos órdenes de arresto pendientes por daño criminal y puesta en peligro de otras personas. En su comparecencia del miércoles, un fiscal adjunto del condado de Hamilton pidió una fianza alta, que finalmente quedó fijada en 52.000 dólares. La identidad de la víctima nunca se hizo pública, y el caso sigue su curso con audiencias programadas para mediados de ese mes.

