Shailene Woodley llegó a la fiesta de Disney tras los Emmys como toda una diva: top de Balenciaga, guantes de ópera, el paquete completo de la alta costura. 👗✨


Pero apenas pudo, se cambió a una camiseta vintage y dijo “hasta acá llegué” con el glamour. Y ahí fue cuando los comentarios no perdonaron: dicen que su estilista parece trabajar para el equipo contrario, como si alguien cercano a Aaron Rodgers se hubiera infiltrado en su clóset. 😂


Porque pasar de la ópera a una remera en tiempo récord no es cualquier cosa — es todo un mensaje.
