Era 2013, Beverly Hills, y Kanye West salía a almorzar con Kim Kardashian cuando un grupo de fotógrafos los interceptó. Al intentar esconder la cara de las cámaras, terminó chocando su cabeza contra una señal de tránsito.

Lo que vino después fue puro Kanye, se puso furioso contra los fotógrafos antes de entrar al restaurante. Durante el fin de semana siguiente se lo vio por Los Ángeles con un chichón considerable en la frente.
El video se viralizó al instante y hoy sigue siendo uno de los momentos más recordados de la ex pareja.

