En Barracas todo quedaba en familia. ⚽
El estadio se llama Chiqui Tapia. El club lo administra su hijo, Matías ‘El Chiqui’ Tapia. Y el domingo, antes de que Barracas Central enfrentara a Rosario Central, el propio hijo le entregó una placa al papá por la ‘destacada gestión’ que trajo el nuevo sistema de iluminación al recinto 🏆

El problema es que esas luces tan celebradas decidieron no cooperar: minutos antes del pitazo inicial, el estadio se quedó completamente a oscuras y el partido tuvo que retrasarse 35 minutos hasta que alguien encontró el interruptor correcto 😅
Ni el apagón frenó el protocolo: en el entretiempo, con la luz ya funcionando, la familia Tapia entregó igual el reconocimiento en el centro de la cancha. Barracas terminó perdiendo 0-1 con gol de Alan Rodríguez, pero el verdadero resultado de la noche ya se volvió viral en medio mundo.

