Christa Gail Pike tenía apenas 18 años cuando mató a golpes a Colleen Slemmer, de 19, en un descampado de Knoxville.
Era enero de 1995 y ambas estudiaban en el mismo programa de formación laboral. Pike, junto a un cómplice menor de edad, torturó y asesinó a su compañera en un ataque que la fiscalía calificó como uno de los más crueles en la historia reciente de Tennessee. El cómplice, por ser menor, no pudo recibir pena de muerte y hoy cumple cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Otra implicada testificó contra ella y salió libre a los seis años.


Hoy Christa tiene 50 años y sigue siendo la única mujer en el corredor de la muerte del estado, donde pasó 27 años en aislamiento casi total. La Corte Suprema de Tennessee fijó su ejecución para el 30 de septiembre de 2026 en la prisión de Riverbend, en Nashville. Si se concreta, sería la primera mujer ejecutada allí desde 1819. Su defensa presentó en enero de 2026 una demanda por motivos religiosos contra el método de inyección letal, y el estado ya respondió. La fecha, por ahora, sigue en pie.


