Pelayo, el corazón de Chueca, se llenó de plataformas imposibles y risas nerviosas. Era el jueves 2 de julio, y como cada año desde hace 27 ediciones, Madrid organizó su carrera más disparatada: correr con tacones de hasta 15 centímetros sin partirse la cara en el intento.

Pero no bastaba con llegar. A mitad de recorrido, los participantes tenían que detenerse y cambiarse de ropa antes de retomar la carrera, mientras cientos de espectadores gritaban desde las aceras. Hubo tropiezos, hubo remontadas heroicas y hubo quien cruzó la meta como si hubiera nacido con esos tacones puestos.

La presentó Chumina Power, dentro del programa oficial del MADO 2026, que se extiende hasta el 5 de julio. Si algo dejó claro esta edición es que en Chueca el equilibrio se entrena, pero las ganas de pasarlo bien sobran siempre. 👠🏃♀️

