El reciente brote de hantavirus registrado a bordo del crucero MV Hondius ha tenido como trágicos protagonistas a los ornitólogos neerlandeses Leo Schilperoord y Mirjam Schilperoord-Huisman, siendo estos identificados como los primeros pacientes del episodio sanitario que ha afectado a pasajeros y tripulantes de distintas nacionalidades, con un saldo de al menos tres muertos.

La principal hipótesis es que Leo, de 69 años, contrajo el virus en Argentina, durante una caminata de observación de aves en el basural municipal de Ushuaia.

Comenzó a mostrar síntomas compatibles con el hantavirus poco después de zarpar desde Ushuaia el pasado 1 de abril, incluyendo fiebre, cefalea y trastornos gastrointestinales.

El 11 de abril, el ornitólogo sufrió graves problemas respiratorios y falleció ese mismo día a bordo del barco, sin que se confirmara el diagnóstico mediante pruebas de laboratorio. Su cuerpo permaneció en el crucero durante casi dos semanas hasta su desembarco autorizado el 24 de abril en la isla británica de Santa Elena.

