
Durante años, en los Yungas de Bolivia, la gente llamaba “tilcayo” a un gatito de monte sin saber que nombraban algo que la ciencia jamás había catalogado.
Todo empezó en 2016, cuando la bióloga Paola Nogales-Ascarrunz encontró un cachorro huérfano en un refugio de vida silvestre. Algo en sus manchas no cuadraba con las especies conocidas: eran más grandes, su cola más larga y su pelaje distinto al de los felinos vecinos.

Junto a Enzo Aliaga y los investigadores Eduardo Eizirik y Jonas Lescroart, secuenciaron el genoma completo de una pareja de estos animales y compararon ADN de ejemplares de museos. El resultado, publicado en Current Biology, fue contundente: Leopardus tilcayo se separó de sus parientes hace 1,4 millones de años. Mide apenas 45 centímetros y pesa 1,4 kilos, menos que tu gato doméstico.

Es la primera especie de felino viviente descrita desde 1923, y hasta ahora solo se conoce en ese rincón de los Andes bolivianos.
