
Científicos japoneses acaban de reescribir lo que creíamos posible en genética. Usando CRISPR, lograron eliminar la copia extra del cromosoma 21 —la causa del síndrome de Down— en células humanas de laboratorio. Las células recuperaron funciones biológicas más cercanas a las típicas casi de inmediato.
Pero aquí está lo que nadie puede ignorar: organizaciones de personas con síndrome de Down llevan años advirtiendo que tratarlos como un “error a corregir” es una forma de decir que sus vidas valen menos. Del otro lado, familias que viven la realidad cotidiana del trastorno preguntan por qué rechazar un avance que podría reducir el sufrimiento.
Los propios investigadores aclaran que esto aún está lejos de aplicarse en humanos. Pero el umbral científico ya se cruzó. ¿Crees que la ciencia debería avanzar hacia eliminar el síndrome de Down, o hay algo que no debería tocarse?
